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29/9/10

GALLETAS SIN HUEVO DE VAINILLA Y CHOCOLATE.

Ayer estaba un poco tristona, hacía frío y lo único que me apetecía hacer era encender el horno y preparar galletas. ¿A quién no le reconforta el olor a galletas recién horneadas? Me pongo a preparar los ingredientes y  de repente me doy cuenta de que... ¡no quedan huevos! Si ya estaba tristona eso me acabó de fastidiar porque no podía salir de casa a la espera de que vinieran los de la tintorería a llevarse las alfombras. Así que me puse a buscar recetas en la red y encontré una página especializada en alimentación para niños Peque recetas donde hay muchas recetas para los peques y no tan peques que tienen intolerancias alimentarias y allí estaba la receta de las galletas sin huevo que hoy os presento con pequeñas modificaciones.
No es una receta nada original, pero garantiza una sonrisa y olvidar las penas por lo menos durante un ratito.



INGREDIENTES:

- 250 g de Harina
- 50 g de Mantequilla
- 1/4 de sobre de levadura
- 100 ml de Leche
- 1 Vaina de Vainilla
- 50 g de Azúcar
- 1 cucharada de Cacao en polvo.

PREPARACIÓN:

Calentamos la leche con la vaina de vainilla abierta a lo largo. Mientras tanto, en un bol mezclamos la harina tamizada con la levadura y la mantequilla en pomada. Una vez bien mezclado separamos la masa en dos partes y a una de ellas le añadimos el cacao en polvo y mezclamos bien.
A continuación, añadimos el azúcar y la leche avainillada y mezclamos bien hasta conseguir una masa lisa y compacta.
Estiramos con un rodillo ambas masas y cortamos con la forma que queramos.
Horneamos durante 7-8 minutos a 200º.
Decorar con chocolate, lacasitos, glasa... o comer tal cual que también están muy ricas.

El sabor de estas galletas es diferente a las típicas galletas de mantequilla pero siguen estando ¡¡¡riquísimas!!!



26/9/10

HELADO DE VAINILLA.

Este helado es la propuesta dulce de este mes de Whole Kitchen. Desde el principio me encantó la idea, es estupendo terminar el verano con un helado tan estupendo como éste. 
Es cierto que tenía cierto miedo a prepararlo sin heladera y que no las tenía todas conmigo de que me saliera bien, pero finalmente fue todo un éxito de sabor y textura ¡espectacular! ¡Incluso fui acusada por Mr. Cherry de haberlo comprado!


INGREDIENTES:
  • 1 vaina de vainilla
  • 720 ml de nata líquida
  • 240 ml de leche
  • 150 g de azúcaar
  • 25 g de azúcar avainillada
  • 4 yemas de huevo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal
PREPARACIÓN:
Con la punta de un cuchillo, cortamos longitudinalmente la vaina de vainilla por la mitad, y raspamos las semillas negras. Reservamos.
En un cazo añadimos la nata, la leche, las semillas y las vainas que hemos cortado, la cocemos a fuego medio hasta que empiece a hervir, momento en el cual la retiramos. Lo tapamos y lo dejamos enfriar a temperatura ambiente durante unos 30 minutos.
Pasado este tiempo, añadimos el azúcar y el azúcar avainillado y la sal. Ponemos nuevamente a fuego medio y removemos de vez en cuando hasta que veamos que el azúcar está disuelto, aproximadamente unos 5 minutos. Retiramos Dejamos entibiar. Retiramos las vainas.
Batimos las yemas de huevo en un bol mediano y sobre estos vamos añadiendo gradualmente la mezcla. Batimos hasta integrar. Ponemos nuevamente la mezcla en el cazo y dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que la mezcla espese y adquiera una consistencia parecida al de la natilla (pero sin que llegue a hervir, sino el huevo se cortará).
Dejamos enfriar a temperatura ambiente y luego lo refrigeramos hasta que la crema esté muy fría un mínimo de 4 horas y un máximo de 2 días. Lo sacamos y añadimos el extracto de vainilla, y volvemos a remover hasta integrarla.
Si no tenemos heladera pondremos la mezcla un recipiente apto para el congelador (lo ideal es uno de acero inoxidable, ya que el metal acelera el proceso de congelación) y lo dejamos una hora aproximadamente. Pasado este tiempo, lo sacamos del congelador, (ya habrá congelado ligeramente sobre todo por los bordes), y con unas varillas o un batidor eléctrico, batimos enérgicamente para romper los hielos que se hayan formado, lo introducimos nuevamente en el congelador y volemos a repetir esta operación cada 40 minutas 3 o 4 veces más o hasta que veamos que tiene una textura cremosa.
Decorar con chocolate fundido, virutas de chocolate, mini nubes, fruta o lo que más nos guste y... ¡Comer sin moderación!