Ayer estaba un poco tristona, hacía frío y lo único que me apetecía hacer era encender el horno y preparar galletas. ¿A quién no le reconforta el olor a galletas recién horneadas? Me pongo a preparar los ingredientes y de repente me doy cuenta de que... ¡no quedan huevos! Si ya estaba tristona eso me acabó de fastidiar porque no podía salir de casa a la espera de que vinieran los de la tintorería a llevarse las alfombras. Así que me puse a buscar recetas en la red y encontré una página especializada en alimentación para niños Peque recetas donde hay muchas recetas para los peques y no tan peques que tienen intolerancias alimentarias y allí estaba la receta de las galletas sin huevo que hoy os presento con pequeñas modificaciones.
No es una receta nada original, pero garantiza una sonrisa y olvidar las penas por lo menos durante un ratito.
INGREDIENTES:
- 250 g de Harina
- 50 g de Mantequilla
- 1/4 de sobre de levadura
- 100 ml de Leche
- 1 Vaina de Vainilla
- 50 g de Azúcar
- 1 cucharada de Cacao en polvo.
PREPARACIÓN:
Calentamos la leche con la vaina de vainilla abierta a lo largo. Mientras tanto, en un bol mezclamos la harina tamizada con la levadura y la mantequilla en pomada. Una vez bien mezclado separamos la masa en dos partes y a una de ellas le añadimos el cacao en polvo y mezclamos bien.
A continuación, añadimos el azúcar y la leche avainillada y mezclamos bien hasta conseguir una masa lisa y compacta.
Horneamos durante 7-8 minutos a 200º.
Decorar con chocolate, lacasitos, glasa... o comer tal cual que también están muy ricas.
El sabor de estas galletas es diferente a las típicas galletas de mantequilla pero siguen estando ¡¡¡riquísimas!!!

